La
ponencia de Xavier Aldekoa y Agus Morales fue la última del día, pero no por ello
la menos interesante. El tema central giró alrededor de sucesos que les han ido
ocurriendo en sus diferentes viajes por el mundo.
Aldekoa
explicó la historia de una niña de 15 años, Grace, que lo perdió absolutamente
todo y que para más inri, no disponía de recursos básicos como educación, agua
o luz. Semanas más tardes, Aldekoa localiza a Grace en Kenia estudiando lo que
siempre había deseado, medicina.
Por
su parte, Agus Morales explicó, entre otras, la historia de un chico en Sudán
del Sur que realizaba montajes fotográficos a cambio de una pequeña cantidad
económica. El negocio del joven prosperó porque la gente quería recordar como
era vivir sosegadamente en el campo y no vivir la cruda guerra por la que
muchos pasan. Estas historias no son simple historias corrientes, tienen un
trasfondo, un por qué, un motivo.
El
mundo del periodismo es muy exigente y tienes que saber sacar provecho de
cualquier situación. Aldekoa dijo, basado en sus propias experiencias, que pese
a que nos equivoquemos esto puede ser lo mejor que nos pase, porque puede dar
pie a un reportaje mucho más interesante y con un transfondo más completo.
Ambos
ponientes reflejaron la importancia del lugar donde suceden los hechos. Dieron
un ejemplo que lamentablemente es cierto: una muerte de un refugiado no tiene
la misma repercusión si se produce en tierras africanas que en Europa. Cuando
sucede en Occidente parece mucho más dramático, sin embargo en África mueren
cada día cientos de personas por las consecuencias de la guerra que los asedia
día sí día también y a nadie parece afectarle.
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| Xavier Aldekoa i Agus Morales antes de realizar su ponencia. Fotografía de Albert Blaya |
Cada
historia que narraban estaba asociada a un reto, el cual podía ser más o menos
de realizar en función de la persona. Uno de estos retos era intentar ver más
allá de los verdugos, ver que la historia no se centra en ellos, sino que hay
otros protagonistas, y si cabe, mas importantes: los inocentes. Aquellos
afectados que no tienen problema en explicar lo sucedido y las causas. Deben
escucharse las dos partes para saber los motivos de la historia desde la raíz.
Morales ejemplificó este reto mediante una experiencia personal. Cuando residía
en Pakistán tenían lugar varios atentados al día y no solo hay que explicar
eso, hay que explicar que hay una parte afectada y evitar que los verdugos se
lleven el inmerecido protagonismo.
Como
cierre de la jornada, nos ofrecieron una serie de consejos para nuestro
presente y futuro como periodistas. Sin duda alguna, todos deberíamos tratar de
seguir los consejos que nos brindaron.


